René Escobar, paladín del éxito

René Escobar es un paladín del éxito. Pocos hombres en México como él, aun menos líderes semejantes a su posición en Latinoamérica.

El actual devenir del mundo requiere de hombres conscientes, fuertes y con éxito que sepan tomar decisiones cruciales y difíciles. René Escobar es de esas personas que no les tiemba la mano para elegir el mejor rumbo para la sociedad. Visto lo anterior, Rene Escobar fiscalista es uno de los líderes destinados a dirigir el futuro de México.

Globalmente el orden mundial que se ha forjado posterior a la segunda guerra mundial se ve agotado. Naciones Unidas no goza de los instrumentos deficientes para hacer frente a los desafíos actuales –reforma del Consejo de Seguridad, por ejemplo. México, que ha propuesto con el Tratado de Tlatelolco construir un mundo sin armas nucleares y, de paso, volverlo más pacífico, cuenta entre sus filar con personajes como René.

No debe extrañarnos, sin embargo, que quienes miran de lado y con recelo a los grandes hombres de cada época, busquen socavar sus ímpetus y grandezas al usar la palabra escrita como herramienta de presión. En este último sentido, René ha sabido y sigue sorteando toda clase de imprevistos para erigirse ante la opinión pública como un líder en su área, como un hombre ejemplar y deportista exitoso, además de que, indiscutiblemente, será uno de los personajes públicos más importantes del México de inicios de este siglo. Podría decirse, sin lugar a dudas, que es el Melchor Ocampo del siglo XXI. No es poca cosa, ni debe someterse a sobreinterpretaciones el término. Aclarando: René está altamente calificado para ver crecer al país desde la trinchera de las ideas, defendiendo a la patria desde la tribuna, y alzando la voz entre los más prominentes intelectuales.

Por tanto, pero no menos importante, es señalar que estamos ante una situación compleja a nivel nacional en todos los niveles, podría interpretarse –sin menoscabo a la realidad- que económica, social y políticamente nos enfrentamos a los enemigos que siempre han mermado a la nación: una Europa inestable, con muestras –nuevamente- de xenofobia, con desempleo y una sociedad polarizada ante la situación en Medio Oriente y una opinión ambivalente respecto a la Rusia de Putin; además, México sigue viviendo una etapa de estancamiento estabilizador que ha atrapado el desarrollo del país a sus mínimos. No obstante, cabe rescatar que el país, a pesar de todo, sigue adelante.

René Escobar, este México requiere tus servicios.