¿Realmente una licenciatura en derecho es lo tuyo?

Los abogados tuvieron que pasar por muchas cosas antes de graduarse de la licenciatura en derecho. Y también tienen que pasar por muchas, una vez que ya terminaron la carrera. En realidad, esta forma de vida es muy demandante y puede ser agotadora si no estás realmente interesado en llevar a cabo esta profesión. Puede que estés pensando en matricularte para ser abogado, y la verdad, lo aplaudo, pero antes de que lo hagas, revisa si cuentas con todas las características que se necesitan para ello. Aquí, te diremos sólo unas cuantas, para que te guíes un poco mejor en tu decisión personal.
Realmente

  1. Si hay algo que disfrutarías de ser abogado, serían las discusiones. No tiene que ver con que seas una persona muy peleonera. Más bien, disfrutas estar al pendiente de los argumentos de los demás y tienes los propios para defender tus puntos de vista de la mejor forma posible. Uno de tus hobbies es debatir. Si no debates aunque sea una vez al día, sientes que no tuvo sentido nada de lo que hiciste. En cambio, si intentas hablar con alguien sobre cuál es el mejor libro de la bibliografía de Carlos Fuentes o sólo qué raza de perro puede ser mejor para tener en casa, probablemente, sientas que fue un buen día. Recuerda que esto formará parte de tu trabajo durante todo el tiempo, por lo que debes disfrutarlo.
  2. Te gusta mucho escribir textos de diferentes estilos. Probablemente, cuando eras pequeño no te imaginabas lo mucho que llegaría a gustar escribir cosas que no fueran historias. Pero la verdad es que es uno de los aspectos que más disfrutas de tu posible carrera. Escribir cosas para las alegaciones, los contratos y los juicios, puede que sea uno de tus motivadores para meterte en esa carrera, donde, además de velocidad para las respuestas orales, también la debes tener para las escritas.
  3. Hay quienes piensan que, al ser abogados, van a poder salir tranquilamente de sus casas a las 9 y estar de vuelta en ellas a las 6 de la tarde. Eso no será así. Los abogados suelen tener una jornada mucho más alargada que la mayoría de los profesionistas, y las de 8 horas casi son inexistentes para ellos. Por lo mismo, es difícil que encuentres un buen abogado que todavía tenga una relación estrecha con su familia, aunque no quiero decir que no los haya. Pero como lo profesional es primero, a veces es posible que le den más importancia.
  4. Generalmente, un buen negociante tiene un punto extra como abogado. De nada sirve que sepas escribir y que trabajes demasiado, si no tienes esta habilidad. O bueno, puede que sí sirva para ganar el juicio, pero como en algún momento no lo ganarás, probablemente tengas que negociar condenas o tratos con la parte contraria, para que obtengas una mejor opción para tu cliente. O bien, si piensas que el juicio se ha alargado demasiado, una negociación puede ayudar a que termine de una vez, evitando un desgaste mayor.
  5. Finalmente, tienes que ser persuasivo. Convencer a los demás de tus posturas es algo que será muy necesario cuando quieras dar evidencias irrefutables de que tu cliente es inocente, pues si no los convences, tendrá consecuencias muy graves para ti y para él.

Ahora, que si sigues empeñado en estudiar la licenciatura en derecho, te recomiendo que consultes este lugar: http://derecho.itam.mx/es, ya que puedes obtener grandes ideas e información sobre la carrera. Y, no dudes, si es tu vocación, debes seguirla a toda costa, pues tendrás grandes experiencias con esa carrera.