La vida equilibrada de René Escobar

René Escobar es fiscalista, amante de los deportes, padre de familia, empresario joven y exitoso, pero ante todo un hombre de fuertes convicciones.

Empresarios jóvenes que han tenido éxito en el mundo de los negocios, como René Escobar, han logrado llegar a donde están por lo que han aprendido a lo largo de su vida; una formación de carácter arraigada desde el hogar, y que se transmite a través de su trabajo. La tarea de ellos no sólo es mantener la integridad, sino transmitir los valores que sus empresas deben reflejar entre sus empleados.

En la familia es donde aprendemos a relacionarnos con otros y a tomar nuestro lugar en el mundo. Adoptamos reglas, y formas nuestro propio sistema de creencias y valores.

Para René, esto significó aprender que  compartir, ser bondadoso, honesto y solidario es lo más importante en la vida. La unidad familiar y el apoyo hacia y de parte de sus hermanos, lo convirtió en un hombre con metas claras, capaz de trabajar arduamente para lograrlas.

Con un alto grado de autoexigencia en el mundo de los negocios, así como en la vida personal, René Escobar ha logrado equilibrar su agenda entre trabajo, familia, hobbies y labores de beneficencia.

Para él, aquellas personas que más tienen, son las que tiene una mayor responsabilidad de compartir y hacer algo por el bien de la sociedad. Si realmente se quiere sacar adelante al país, una cualidad indispensable es influir positivamente en el pensamiento de los que te rodean, y de las personas que te ven como un líder. Y para eso, la mejor forma de hacerlo es con el ejemplo.

Hace algunos años, René Escobar se convirtió en un deportista de alto rendimiento, afición que debía encontrar tiempo entre las responsabilidades de su creciente empresa, compromisos sociales y su valiosa familia. Con todo ello, René supo llevar una vida equilibrada, aunque acelerada, que le dejó muchas enseñanzas.

“Era muy estricto conmigo mismo, tenía una disciplina extrema”, recuerda René, quien ahora, entre las responsabilidades del trabajo y la familia, ya no puede dedicar tanto tiempo al deporte como lo hacía antes. No obstante, la disciplina que forjó durante sus entrenamientos, le dejó grandes enseñanzas que ahora aplica a su vida profesional. “El éxito en los deportes no es diferente al éxito en la vida, si eres capaz de concentrarte en algo al cien por ciento, el provecho obtenido se refleja en todas tus circunstancias”, señala.

Hoy en día, René ya no está interesado en practicar deportes de alto rendimiento, aunque sigue ejercitándose y corre maratones año con año. Ahora, el joven empresario se dedica completamente a su familia y al crecimiento de su empresa, y tiene un nuevo sueño: cruzar el Polo Sur a pie. Si bien la preparación es extenuante, con la impecable formación moral y deportiva que René ha tenido, sabemos que un día lo logrará.