El linaje deportivo de René Escobar

René Escobar, hasta hace algunos años atleta de alto rendimiento, nos cuenta un poco de su experiencia con los deportes.

Cuando René Escobar tenía tiempo y cabeza casi completa para el deporte de alto rendimiento, llegó a competir en más de 20 triatlones, incluyendo algunos Ironman, así como diversos maratones donde siempre quedó entre las mejores posiciones.

Aunque hoy dedicarse al mundo de los deportes como antes lo hacía es un lujo que ya no se puede dar, pues ahora destina gran parte de su tiempo a su empresa y su familia, puede distinguir algunas enseñanzas clave que los deportes le brindaron, y que le han servido para su vida personal y profesional.

René siempre prefirió los deportes individuales a los de equipo, pues le gusta la idea de retarse a sí mismo e ir superando sus propias metas poco a poco. El deporte le hizo desarrollar distintos valores como el esfuerzo, el trabajo y mucho carácter, mismos que le han servido en las distintas áreas de su vida. Gracias a ello, ha podido llegar lejos en el ámbito profesional.

“El éxito en los deportes no es diferente al éxito en la vida, en general. Si eres capaz de concentrarte en algo al cien por ciento, el provecho obtenido se refleja en todas tus circunstancias, todos tus momentos”. Esa capacidad de concentración también es útil para sobreponerse a los tiempos oscuros que a cualquiera le llegan, en cualquier momento de la vida, René observa.

René Escobar en los deportes

René también era obsesivo con el deporte; siempre quería ganar, siempre veía hacia arriba, nunca hacia abajo. “Era muy estricto conmigo mismo, tenía una disciplina extrema”. Aunque actualmente la vida familiar y laboral le ha absorbido, para René el deporte y el bienestar físico y de salud siempre serán importantes, por lo que no deja de entrenar y mantenerse en forma.

Sobre la disciplina y la perseverancia que se exigía a sí mismo durante sus competencias y entrenamientos, tal vez parecían excesivos, pero lo cierto es que esa misma pasión es la que le infunde a todas las otras áreas de su vida. No por nada su empresa es una de las más exitosas de México en su ramo, y tiene una bella familia con cuatro hijos y una esposa amorosa.

René ha tenido suerte, sí, pero también ha trabajado mucho para llegar hasta donde se encuentra, y jamás se ha olvidado de devolver a la vida un poco de lo que ha recibido. En estos momentos su Fundación EB para atletas mexicanos está en etapa de desarrollo. Con ella, René desea impulsar a los jóvenes talentos del deporte que no tienen los recursos suficientes para alcanzar sus sueños por sí solos, y posicionar el deporte nacional en un mejor lugar a nivel internacional.

En cuanto a sus planes personales, René ya no está interesado en volver al deporte de alto nivel, hoy sus objetivos se centran en otros planos de su vida. Eso no significa que ha dejado de lado el deporte, pues confiesa que le gustaría ser un gran golfista y un buen alpinista. “¡Y por supuesto que puedo correr maratones, mejorar mis tiempos año con año! Nunca voy a derrotar a los kenianos, pero me puedo superar”, bromea.

“Además, quiero cruzar el Polo sur a pie. La preparación es extenuante, pero algún día lo haré”, finaliza René, inspirándonos a todos.