Sitios abandonados del DF con mucha memoria

Hay edificios en que el paso de los años no deja ninguna huella y siguen tan deslumbrantes como siempre. No obstante, otros con un gran pasado, se convirtieron en refugio de suciedad y memoria, a pesar de haber sido la razón de que los hoteles en el DF, como el Fiesta Americana, rebosaran de gente.

Cine Ópera

En el Cine Ópera se llevaron a cabo diferentes momentos, con diferentes particularidades cada uno. El primero fue su surgimiento en 1949, acompañado de los momentos de gloria en que se estrenaban diferentes películas en la sala, y los adornos de bronce y los espejos relucían en su vestidor. El segundo fue más reciente, y se trata de su uso como sala de conciertos esporádicos. Por último, se encuentra el desuso y el cierre de puertas, sin que exista ninguna señal de que se volverán a abrir en alguna ocasión o futuro cercano, lo que ha desembocado en el deterioro del cine.

Poco a poco, después de haber cerrado, el cinema se convirtió en un edificio más, que los vecinos de la zona ignoran, pues no lo consideran digno de ser contemplado. Sin embargo, su decadencia ha atraído a diferentes artistas, ya sean músicos o directores de cine, que han usado el recinto como un fondo para la grabación de películas y videos, como es el caso de Amor Clandestino, del grupo Maná, o bien, de la película el Hombre en Llamas.

Atlantis

Los niños de los años ochenta y noventa pueden contar las anécdotas que vivieron en el parque Atlantis, un balneario construido en la sección más apartada de Chapultepec, casi llegando a Constituyentes. El balneario contenía todo tipo de toboganes y albercas dignas para la diversión de cualquier persona. Pero ahora, el abandono es lo único que lo visita, aunque no ha cambiado las tarifas.

La energía tan activa y positiva que empapaba antiguamente este lugar, ahora ha desaparecido por completo, como barriendo instantáneamente con la vida que pudiera tener en su interior. Al contrario, cuando se pasa por lo que era el parque Atlantis, quedan restos del esplendor, pero ubicados de manera que no te puedes imaginar el aspecto original del lugar.

El Patio

Este fue uno de los lugares que más exclusividad tenía, en comparación con otros sitios de la época. Que tampoco eran muchos, pero es bastante decir que el derecho de admisión estaba limitado. El Patio fue un centro de diversión nocturna fundado por Azcárraga en los años 30. Fue una de las casas más buscadas por los artistas de diferentes épocas. Por un lado, presentarse en el lugar te otorgaba un gran prestigio musical; por otro lado, no existían demasiados lugares donde mostrarte al público y esa era una buena oportunidad. Así lo vieron algunos como José José, Lola Beltrán, Gloria Trevi y Juan Gabriel.

En los recuerdos del salón se puede encontrar noches donde unas figuras del mundo más exclusivo se encontraban dentro de sus paredes. Por ejemplo, la sala que se cae puede hablar de Walt Disney y cómo era cuando llegaba a México. O bien, contar el bello canto de Sammy Davies o la rítmica de The Platters. Sin duda, son buenos recuerdos olvidados.